Con los aparatos de audioguía más tradicionales no hay que que preocuparse mucho por la estructura del contenido: generalmente el visitante teclea en el dispositivo el número de un objeto expuesto y recibe la correspondiente explicación en audio. ¡No hay nada que estructurar!

Audioguía tradicional con sistema de tecleado de números

Las audioguías digitales (ya sean apps o PWAs) también suelen ofrecer la posibilidad de teclear un número para ir directamente a un contenido, solo que ahora, con las pantallas táctiles, todo el contenido está también a la vista del visitante y hay que permitir la navegación por otras vías.

Así que ahora la estructura del contenido de una audioguía se ha vuelto un aspecto importante sobre el que reflexionar. Y no es un asunto trivial: organizar una audioguía en el reducido espacio de la pantalla de un móvil representa un desafío, especialmente cuando hay elementos multimedia que van más allá de las pistas de audio convencionales, como vídeos, carruseles de imágenes, etc.

Organiza las listas que componen una audioguía

Normalmente una audioguía se compone de la lista de los puntos de interés del recorrido. En una audioguía digital, cada elemento de esa lista contiene un enlace que hay que clicar para acceder a la pista de sonido correspondiente. En los lugares de exposición grandes y complejos es conveniente proporcionar una estructura ramificada, en la que cada rama se compone de una lista distinta.

Las listas que estructuran la audioguía deben aportar claridad y relacionarse con las circunstancias reales del tour. Por ejemplo, si los objetos expuestos se dividen en dos o tres plantas o en dos edificios distintos, es conveniente que la estructura de la audioguía atienda a esta circunstancia, ya que eso ayudará al visitante a orientarse.

No obstante, conviene tener cuidado con las listas temáticas si éstas no tienen correlación con el espacio físico de la exposición. Al diseñar una audioguía digital es importante tener siempre presente el recorrido que realizará el visitante. Si la sala con objetos medievales comunica con la de historia moderna, es preferible priorizar la distribución espacial por encima de la congruencia cronológica o temática.

Piensa en la usabilidad y evita la navegación complicada

Es preciso evitar un exceso de estructuración, ya que eso suele ir a costa de una navegación más compleja y menos intuitiva. No debemos confundir una audioguía digital con una página web, ya que las audioguías son herramientas al servicio de una visita física. El visitante de un espacio de exhibición no está cómodamente sentado en casa y no tiene ni el tiempo, ni el interés de aprender a navegar por una audioguía excesivamente complicada. Otro punto muy importante a tener en cuenta es que no todos los visitantes de un museo son nativos digitales. La audioguía ideal es la que puede ser manejada fácilmente por toda clase de usuarios.

Por ejemplo, si un museo dispone de cinco salas en su planta inferior, puede que no tenga sentido crear un árbol de navegación con un listado de pistas distinto por cada sala. Posiblemente agrupar todos los objetos en un solo módulo facilite la navegación y evite clics innecesarios.

Este principio también se aplica al nivel de las pistas de sonido o elementos multimedia. En la mayoría de audioguías digitales, al clicar en un punto de interés se abre una nueva página que generalmente contiene la imagen del objeto expuesto y una pista de audio, que a veces se dispara en autoplay y otras requiere de un nuevo clic. Una vez escuchada la pista, el usuario debe regresar al listado para localizar la siguiente pista y clicarla, y así con cada punto de interés del recorrido:

Audioguía digital tradicional con excesivos clics

Bajo nuestro punto de vista, sería deseable reducir todos esos clics innecesarios ofreciendo la totalidad de las pistas en una misma página navegable mediante scroll, que es el método de navegación más intuitivo para las generaciones mayores que no son nativas digitales:

Audioguía digital de Nubart con navegación por scrolling

Facilita la ampliación o limitación personalizada del contenido de la audioguía

No todos los visitantes de un museo o atracción tienen el mismo nivel de interés. Algunos acuden a un museo porque lo encuentran de camino en su visita a una ciudad y solo disponen del tiempo necesario para ver los objetos de exposición más destacados. Otros pueden ser grandes especialistas en la materia tratada y pasar horas ante una vitrina.

Una audioguía bien estructurada atiende a toda esta diversidad de intereses. A diferencia de los dispositivos de audioguía tradicionales, las audioguías digitales permiten ampliar fácilmente la información. Pueden añadir pistas de audio secundarias, pero también vídeos, carruseles de imágenes, imágenes superpuestas, objetos en 3D, PDFs descargables…

Pero una buena audioguía digital también permite limitar el contenido al tiempo del que dispone el visitante y a orientarlo hacia las piezas más destacadas de la colección. Así, algunas audioguías digitales ofrecen a los usuarios la posibilidad de escoger una “ruta de 30 minutos” que solo contiene los highlights.

Cómo resolvemos en Nubart los problemas de estructuración de una audioguía

La propuesta de Nubart para organizar los contenidos en la audioguía pasa por un modelo de página única, deslizable con el dedo o scrollable. Sobre este modelo básico pueden aplicarse tres herramientas de estructuración perfectamente combinables: el sistema modular, las etiquetas temáticas y los botones colapsables. El resultado es una audioguía flexible e intuitiva, que ofrece diferentes niveles de complejidad de información pero es muy fácil de usar.

Veamos en qué consiste cada una de estas herramientas.

1. Sistema modular

Se trata de crear conjuntos amplios de contenidos en bloques o módulos bien diferenciados unos de otros.

Esta forma de organizar los contenidos es ideal para organizaciones que tienen varios edificios o espacios independientes. Por ejemplo, el Parque minero de Riotinto se compone de un museo, un tren, una mina y una casa, y en su audioguía digital hemos asignado un módulo separado para cada una de estas partes.

Audioguía de Nubart para el museo de la Fundación Riotinto en Huelva

Esta estructura modular también es la opción ideal para separar contenidos temática o cronológicamente. El caso más habitual es el de aquellos museos con muchas exposiciones, permanentes y temporales, que así pueden añadir un módulo independiente por cada una. Por ejemplo, el Albertina de Viena.

Audioguía de Nubart para el museo Albertina de Viena

2. Etiquetas temáticas para personalizar el contenido en función de los intereses del visitante

Las etiquetas son una herramienta ideal cuando hay que estructurar contenidos muy diversos y queremos darle al usuario la opción de filtrarlos en función de sus intereses particulares.

Esto resulta especialmente útil en audioguías para eventos tales como ferias comerciales, a las que asisten profesionales con el claro objetivo de hacer negocios. La oferta de expositores en estos eventos suele ser muy amplia y variada y los asistentes no pueden darse el lujo de perder tiempo. Gracias a las etiquetas, cada asistente a la feria puede hacer su selección de stands según áreas temáticas específicas de su interés, y así sacar el máximo provecho a la feria. En este ejemplo de una feria sobre aluminio los asistentes pueden filtrar a los expositores según su enfoque profesional particular y ubicarlas fácilmente en el plano:

Audioguía de Nubart para una feria comercial

También es una herramienta perfecta para las audioguías de city marketing y para los tours por ciudades o regiones, ya que permite a cada turista elegir los temas y actividades que más le interesen. En esta guía de Baden, Austria, los usuarios pueden seleccionar espacios culturales, gastronómicos, comerciales, etc, encontrar la información relativa a cada uno y estructurar el recorrido en función de sus preferencias:

Audioguía de Nubart para la ciudad de Baden, en Austria

Otro caso de uso para las etiquetas son, entre otros, los museos muy grandes que quieran ayudar a los visitantes a filtrar en función de sus intereses personalizados el alto volumen de objetos expuestos disponibles. Es el caso de la audioguía del Museo Nacional de Eslovenia en Liubliana, que emplea las etiquetas para ofrecer al visitante la opción de una ruta de 30 minutos con los objetos más destacados.

Así, el sistema de etiquetas sirve tanto para limitar como para ampliar el contenido de la audioguía, siempre en función de las preferencias del visitante.

3. Botón colapsable con más información

La ampliación del contenido de una audioguía, aunque deseable, puede generar problemas de estructura y abrumar al visitante con un exceso de contenido que puede distraerlo de la ruta que está siguiendo.

Para ello hemos creado los botones colapsables de “más información”. Estos botones permiten añadir un segundo nivel de profundización a las pistas de la audioguía, pero sin obligar al visitante a abandonar la pantalla y sin distraerlo del contenido principal. De esta forma, el usuario que desee expandir la información sobre una pieza en concreto podrá hacerlo y retomar fácilmente el recorrido.

Por ejemplo, los visitantes del Museo Dornier de Friedrichshafen interesados por los inicios del Zeppelin pueden usar este desplegable para ver una foto de archivo de la época. Al deslizar el dedo para seguir escuchando otros contenidos el desplegable se colapsa automáticamente:

Audioguía de Nubart para el museo Dornier en Friedrichshafen

En lugar de esa foto, el botón desplegable también podría haber incluido otra clase de archivos multimedia.

El CMS desarrollado por Nubart para sus audioguías es altamente flexible y permite reflejar la estructura más adecuada para las audioguías de nuestros clientes y sus visitantes. Naturalmente, en una misma audioguía pueden combinarse todas las herramientas aquí presentadas. Por ejemplo: una misma guía podría contener varios módulos, emplear etiquetas solo en uno de ellos, y añadir botones colapsables en algunos contenidos de cada módulo.

Cuéntanos qué contenidos necesitas organizar en tu audioguía, y con gusto te ayudaremos a encontrar la estructura más conveniente para tu organización.